Antes de mencionar cómo se utilizó la primera red de telecomunicaciones en México, hay que definir este concepto; una telecomunicación, según la RAE, es aquel “sistema de transmisión y recepción a distancia de señales de diversa naturaleza por medios electromagnéticos”.

Su aparición en el mundo fue de gran importancia, no solo económicamente hablando, sino también militar y políticamente, al permitir enviar mensajes a grandes distancias en menor tiempo que con los sistemas de mensajería anteriores. Las telecomunicaciones no hacen referencia a una sola red o tecnología de comunicación, sino a varios sistemas.

En el caso de México, la primera red de telégrafos se tendió en 1851 y durante la gestión del presidente Mariano Arista. Esta red iba de la Ciudad de México a la comunidad de Nopalucan en el estado de Puebla.

La negociación y aprobación para que se instalara dicha red se le acredita a un empresario de nombre Juan de la Granja, quien logró la proeza a penas 6 y 5 años después de que Estados Unidos y Francia, respectivamente, lo hayan logrado.

Para 1870, la red contaba con un alcance de 8,000 kilómetros en que se enviaban más de 20 mil mensajes diariamente. Actualmente, el telégrafo está en desuso y en su lugar existen nuevas tecnologías para mantener comunicadas a las personas.